Al encontrarnos en el mayor macizo calizo de Europa, la cantidad de cuevas y sistemas subterráneos que podemos disfrutar es, además de amplia, grandiosa.
Sistemas como los de Arañonera, Escuaín o Las Olas tienen distintos récords de longitud y altura de sus simas a nivel europeo.
Varias empresas en Ainsa nos permiten atravesar las montañas por su raíz, para todos los niveles, y nos proporcionan todo el material necesario. Tan sólo hace falta una cosa: no tener claustrofobia.
