Unánimemente reconocida como uno de los pueblos más bellos de España, nuestro pueblo rebosa ambiente medieval en todo su casco antiguo. Asimismo es un importante cruce de caminos y uno de los mejores enclaves desde el que visitar todo el Pirineo central.
Su historia
Ainsa está situada en las primeras estribaciones pirenaicas, donde confluyen los ríos Cinca y Ara, un territorio en el que han dejado su impronta desde los Celtas hasta los Árabes, de los Romanos a los Cristianos. Un importante núcleo habitado del que se tienen las primeras referencias hacia finales de siglo VIII, en plena era de la Reconquista. Capital del Reyno de Sobrarbe hasta su entrada en el Reyno de Aragón, nos ha legado todo el Conjunto-histórico-artístico de su núcleo medieval, una verdadera joya arquitectónica compuesta por la Plaza Mayor, un recinto porticado espectacular, por sus calles, arcos y plazoletas, por su iglesia de Santa María del siglo XII y el Castillo de los siglos XI-XVII, ambos Monumentos Nacionales. Ha sido durante todos estos siglos una villa muy importante, centro neurálgico y capital de la comarca, y hoy en día sigue siendo el indiscutible centro económico, social, de servicios y ocio de Sobrarbe. Porque a su indudable encanto se suma que está rodeada de bosques, ríos y montañas, en una combinación irresistible. Quien la conoce, siempre repite. Una villa que basa su economía en la tradicional agricultura y ganadería en combinación con el sector turístico, verdadero motor de la zona, pues nos hallamos en u
na de las comarcas más variada, protegida y paisajísticamente más impresionante de España.
Su cultura
Además del paseo obligado por todo el casco antiguo y de visitar las tres oficinas de turismo del pueblo, no conviene perderse los siguientes puntos de interés:
- Museos: Museo de Artes y Oficios Tradicionales, Ecomuseo y Centro de Interpretación de la Fauna pirenaica y el Museo Maravillas fósiles del mar y Centro de Interpretación del Geoparque de Sobrarbe.
- Monumentos: Castillo, Iglesia de Santa María con su torre, cripta y claustro.
- Visita guiada: al Casco Histórico con una amplia explicación de los orígenes y la historia de Ainsa.
- Paseo: hasta la Cruz Cubierta, del siglo XVI, símbolo de los orígenes legendarios de la villa. Conmemora la victoria en el 724 de las tropas cristianas sobre el ejército musulmán, gracias a la milagrosa aparición de una cruz de fuego en la carrasca. Cada dos años, se rememoran esta gesta en la representación épico-dramática de La Morisma.
- Los caminos de Matacanes y La Serreta: preciosos miradores sobre el Valle del Ara, el Valle del Cinca y el Pirineo.
- Su amplia variedad de apartamentos, comercios, bares y restaurantes, con productos tradicionales de la zona y una exqui
sita decoración y servicio.
Actividades
No conviene olvidar las fechas señaladas en el calendario de actos de Ainsa. Entre ellas destacan:
- La Ferieta, de ganado, trufa negra y artesanía del primer domingo de Febrero. Es la feria más antigua de la zona y se remonta a la Alta Edad Media.
- La Morisma (ver cultura) y su mercado medieval el primer domingo de Septiembre los años pares.
- Las hogueras de Enero, en conmemoración a los Santos Barbudos, en las noches de San Victorián, San Antón, San Blas y San Sebastián (patrón de Ainsa).
- Descenso de las Navatas por el río Cinca (Mayo).
- Romería a la virgen de los palacios (Mayo).
- Festival Internacional de música castillo de Aínsa (Julio).
- Fiestas de la Santa Cruz, y Expoferia (Septiembre).
A todo esto hay que añadir las distintas jornadas que se realizan en fines de semana de primavera y otoño, sobre astronomía, micología, gastronomía…
En la zona nueva, Aínsa dispone del mayor conjunto de servicios de la comarca:
- Supermercados y tiendas
- Empresas de aventura y turismo verde
- Bancos, cajeros automáticos
- Bares, cibercafés y restaurantes
- Hoteles y apartamentos
- Estación de Servicio
- Médico y centro sanitario
- Oficinas de Turismo
- Piscinas, zonas de ocio, juegos y deportes.


