Cruzando el paso fronterizo de Bielsa entramos en el francés valle de Aure, uno de los más bonitos y vírgenes del Pirineo francés, completamente verde y con unas montañas escarpadas e inmensas.
Muy cerca de la frontera se hallan las estaciones de esquí de Piau-Engaly y Saint-Lary. Las villas de Saint-Lary y Arreau merecen la pena una visita, al igual que el balneario de Balnea, el colosal circo y cascada de Gavarnié (la más alta de Europa), los lagos de Barroude, o recorrer los famosos puertos de montaña del Tour de Francia: Aspin y Tourmalet.
